Koke: atlético se busca venganza contra el barcelona

Koke, el alma del Atlético, ha regresado al pasado para preparar el choque con el Barcelona, un partido que podría sellar su destino en la ChampionsLeague. La eliminación de 2014, el recuerdo de 2016, se han convertido en combustible para la ambición rojiblanca.

El clásico tiene un sabor a historia

El clásico tiene un sabor a historia

“Obviamente puede ser un partido para la historia,” declaró Koke en la rueda de prensa. “Intentar llegar a las semifinales es histórico e increíble. No pensamos en la final de Copa. Tenemos que jugar este como si fuera una final.” La presión es palpable, sí, pero Koke no habla de temor. Lo que sí habla es de una ilusión, de un crecimiento que, según él, el club ha experimentado gracias al trabajo de Simeone.

Tres semifinales disputadas, tres veces la lucha ha llegado hasta ese punto. “Ha cambiado mi edad, pero con la misma ilusión de querer ganar todos los partidos,” admitió. “Sólo me imaginaba que el Atlético pudiera seguir creciendo. Esperemos estar en la semifinal que es lo que todos queremos.” El recuerdo de su propio gol en aquella primera derrota ante el Barcelona, una joya en aquel entonces, lo anima: “Lo vi varias veces, cuando llegan estos tipos de partidos te intentas motivar, con lo de 2014 y 2016, recordando cómo estaba la gente. Esperemos que vuelvan a estar así y sea otra noche bonita.”

Simeone, el arquitecto de esa evolución, es, para Koke, una figura fundamental. “Gracias a él el club ha tenido un crecimiento enorme, le hemos seguido a muerte. Apostó por mí desde el día que llegó, nunca pasamos la línea de entrenador-jugador, pero sabe todo lo que le quiero y el cariño que le tengo.” Es una lealtad que se refleja en su mirada: “Lo que voy a hacer mañana es darlo todo para pasar la eliminatoria. No es el momento de hablar de ello, aunque todo el mundo sepa lo que pienso. Estoy focalizado en el partido.”

El Atlético, bajo la dirección de Simeone, ha construido un juego basado en la solidez defensiva y la posesión, transformando un equipo al que se le veía a veces vulnerable en una potencia europea. Pero el Barcelona, con su capacidad para remontar y su potencial ofensivo, representa un desafío de otra magnitud. Koke, consciente de ello, enfatizó: “Son un equipo que te ahogan y te aprietan y debemos tener la personalidad de querer tener el balón.” Una batalla de nervios, un duelo de estilos, una oportunidad para escribir una nueva página en la rivalidad entre ambos clubes. El resultado, sin duda, será memorable.